En los niños, la celiaquía puede dar síntomas digestivos claros (diarrea, dolor abdominal, hinchazón) pero también señales menos evidentes, como retraso del crecimiento, irritabilidad o falta de apetito. Muchos casos son incluso asintomáticos y se detectan por otras vías. El diagnóstico siempre lo hace un pediatra o digestivo infantil.

En el colegio

Cumpleaños y celebraciones

Según su edad, ve implicando al niño en reconocer qué alimentos son seguros: ayuda a que gane autonomía y lo viva con normalidad, no como una restricción constante.